Danna, con una pipa y su guitarra. No necesita nada más. Todo está consumado.

textos random
sin terminar
canciones mal escritas
humo que se distribuye
muy bien por todos los rincones
de mi habitación
y recuerdo que aún tengo
fotos por quemar
tal vez pueda darle un buen uso
a mi encendedor
esta noche

quizá pueda responder
todas las preguntas
en un pequeño viaje

me desparramo en mi piso
en mi melodía
en lo acústico de mi guitarra
y me pongo a garabatear
por todas partes
hasta que pueda dormir
y dejar de girar
este porrito es el culpable
de las ganas de salir corriendo
pero la sala no es tan grande
no hay suficiente espacio
para unas hojas arrugadas
y pucheros

podría irme esta noche
con mi mochila
y este cuaderno
a algún lugar
sé que también
has tenido estas ganas
pero te cagas de miedo

hoy voy a adelantarme
no tengo tiempo
para temas abstractos
para tu poesía
muy bien estructurada
nada de eso me sirve
ya sabes por donde
puedes meterte
esa trova barata
ese movimiento de manos
esa pose de poeta argentino
tu maldito egocentrismo
no funciona
los disfraces nunca
se verán como
la piel misma
¿podrás recordarlo?
espero que si

voy a irme ahora
nada ya de pensarlo
dos veces
ya no necesito eso
a decir verdad
nunca resultó
nunca

danna

A Sofía, porque ese "algún día", llegará

Gracias Sofía por las 3:04 a.m. aquel sábado y esta carta que fue lo último que he leído de ti. Prometo terminar pronto la novela.
"no sé cuántas veces voy borrando y escribiendo otra vez, pero mejor escribo nomas y le doy a enviar. muero de sueño. no sé qué hora es. ando sin relojes cerca. la cabeza me duele un poco. al final he podido decidir. ayer, luego de nuestra cuarta salida me pregunté si debía seguir viéndote. y he recordado todo. desde aquella vez que te vi en el concierto de 6 voltios hace años y que salías cargado por tus amigos. nunca imaginé que ibas a terminar con mi amiga. cuando ella nos presentó en trujillo, recordé tu cara de ebrio en aquel concierto y dije: "esta mierda ni cagando puede estar con mi amiga." al final, estuvieron. ironías de la vida. y por ironías de la vida, yo fui la que la consoló cuando causaste el desastre y la mandaste a volar. todo un idiota, para variar. luego te encontré en el metropolitano. para mala suerte mía. porque hoy me hago muchos reproches, estimado david. debí mandarte al carajo. pero no te responsabilizo de nada. cada uno ha bailado con su propia música y su propio pañuelo. tu cara de baboso dirigiéndose hacia mi. "¡hola!, ¿tú no eres laurie?" en mi pensaba: "no, soy maría teresa de calcuta, huevón." te dije algunas cosas que tenía que decirte. seguro lo recuerdas. parecía una chiquilla de secundaria peleándose porque a su amiga le robaron el slam. sonreíste y soltaste un: "¿dónde bajas? necesitas oír el otro lado de la historia."
ese fue uno de los momentos en la vida que debí correr, correr y no mirar atrás. pero, todo lo contrario, falté a clases, me senté en un bar y tuve una conversación con el mismo diablo vestido con saco y corbata. un diablo con cara de viejo y pinta de literato vagabundo. y te oí. oí tu otra parte de la historia. con atención. entendí que definitivamente tenías un maldito problema en la cabeza y decidí extender mi mano, porque quizá me recordabas a alguien. alguien que un día necesitó ayuda y se la negué. y otra vez, en vez de correr, opté por volver a verte. 
no sé de donde salen tantas palabras o tantas líneas. creo que tienes razón. a veces uno escribe con algunas partes del cuerpo. por ejemplo, el hígado. con mucho cariño, para ti. mi hígado tiene mucho que decirte. tal vez mis manos también. algunos puños dirigidos a tu quijada. canciones con alfileres. armas por tomar y un largo etcétera. la segunda vez que te vi fuimos a un bar en el centro. recuerdo muy bien el lugar porque habían muchos borrachos hipters cantando canciones de los panchos. empezaste a susurrar las canciones después y descubrí tu alma de borracho de cantina. borracho triste y deprimido que bebe hasta que lo boten. o hasta que se le acabe el dinero y venga un familiar a llevarlo a casa. ese eras tú. un borracho sentimental. un pseudo-escritor deprimido por su pasado. terminamos conversando en barranco. frente al mar con un frío terrible.  me abrazaste y fue lo único bueno que hiciste esa noche. porque realmente me moría de frío.
-¿por qué serás tan idiota david? 
-no creo que sea una pregunta que pueda responder
cinco de la madrugada. el bus que no llega. no sé cómo terminamos tan lejos de nuestras casas. se me vino a la cabeza una línea de 'los gallinazos sin plumas'. "las personas que recorren la ciudad a esta hora parece que están hechas de otra sustancia, que pertenecen a un orden de vida fantasmal." eso éramos. fantasmas oliendo a cerveza y ron. y yo que odio el ron. y a ti que te encanta la cerveza. sin duda alguna, esa noche, fue la noche de las malas combinaciones. ese día supe que eres el tipo de personas con la cual puedo pasar hablando toda la noche y no me aburre o me dan ganas de irme. he pensando mucho en eso antes de escribir esta carta. luego vino un paseo por chorrillos. nunca me había subido a un bote de pesca. "no es el mar, señorita, es la mar, porque es mujer." me llevé algunas lecciones a casa aquel día. no sentí mareos o náuseas. fue relajante sentir el movimiento de las olas a través del botecito y el atardecer gris y frío. la fiesta de olores. mar. sal. pescado. madera. el aire llevándose mi cabello. la radio del pescador. descubrí que el mar te relajaba, y descubrí también que me relajaba, porque no quise regresar a la costa, por mi me quedaba horas e iba a las islas que estaban más allá a hacer una fogata y toca la guitarra. el café con pisco vino bien luego. en el bar se oía la voz de celso piña y cafe tacuba y creo que fue una señal, un aviso, una premonición, etc. sentí que fue el regreso a casa más largo que he tenido.
"(...) estoy contigo aunque estés lejos de mi vida, por tu felicidad, a costa de la mía." 
al final, he decidido. no es sano volverte a ver. no es correcto. no es la primera vez que te pasa, me lo comentaste. que te gusta la amiga de tu ex. no quiero formar parte de otra historia con un final fatal o simplemente de tu morbo. no quiero perder una amistad por un capricho tonto y sin horizonte. a pesar de lo que te dije, hace unos días, doy ese paso al lado que tanto hablamos. que al final dijimos uno de los dos lo daría. por el bien colectivo o quizá por ese "algún día". pero por encima de todo, por mi paz. espero que puedas entender la profundidad de un lazo amical. quizá no lo hayas tenido hasta ahora, sin embargo, deseo que conozcas o experimentes ese tipo de amistad en un futuro cercano. 
me despido de ti, loco de mierda. no hagas lo que siempre haces, por favor. desesperarte. embriagarte. tirarte cajetillas de cigarrillos y no dormir. pensar las cosas más de la cuenta. salir a correr en la madrugada (si lo haces, abrígate). no te pelees. no tires tus almohadas por tu ventana. no rompas nada. no dañes a nadie. báncatela, porque no todo es suma en esta vida, a veces es necesario restar. todo está y va a estar bien. esto tenía y tiene que ser así.
cuídate mucho y no dejes de escribir. 
te quiere, laurie.
Un correo electrónico a las 3:46 a.m. 24 meses después de nuestra última conversación.

A Victoria

yo soy una chica mala
la que se mete con chicos que tienen novia
con hombres que tienen esposa
con tipos que andan enamorados de otra
la que tiene su pipa y fuma rico, la que no habla de amor
la que sale de madrugada con la ropa húmeda
aquella que para dormir cuenta historias de allan poe

soy esa chica malvada
la que no presentarías a mamá
tampoco a tus hermanas
porque tengo el demonio dentro
porque te guío por la senda del mal
porque a mi lado terminaríamos
en el lago de fuego y azufre

soy la niña traviesa escondida en el armario
la que se come tu almuerzo y tu cena
esa tipa oscura con tacones altos
que lee todas tus cartas hasta quedarse dormida
soy la doncella diabólica en tu libreta
esa rufiana guapa de tu cuento
un cuento que aún no puedes terminar

yo soy tu pequeña maléfica
la chica rockstar de quilca
la muchacha que se deja quitar la ropa
aquella que huele a cigarrillos y ron
la de los jeans rotos y uñas violeta
la que no le importa lo que diga el resto
la que baila hasta que amanezca

yo soy tu chica mala favorita
lo sé, lo he leído en tu mirada
a ti tampoco te importa lo que digan
por eso caminas con tu chica mala
a todos los rincones de esta ciudad
porque la vida es así, maliciosa
y solamente queda disfrutar.


Luana va 6 meses dando vueltas en su cama sin poder dormir bien:
un día te dije que iba a hacerme un tatuaje en forma de pistola porque me recodaría un poco a mi padre y a mi madre. irónicamente ahora también me recuerda a ti. me dio mucha risa tu cara de extrañeza, como diciendo: “estás loca luana”. al final me lo he terminado haciendo y algunas veces tengo una avalancha de recuerdos cuando estoy desnuda y miro mi cadera. 
recuerdo a papá con su traje de policía. con el cabello bien peinado y sus zapatos impecables. siempre fue un tipo que le gustaba andar elegante a pesar de tener un uniforme rutinario. “¡luana, eso tiene su lugar!” un maniático del orden, al igual que mi madre. pareciera que sus vidas estuvieran unidas por ese afán loco por tener todo ordenado. “verduras abajo, frutas en el medio, comida para calentar arriba” siempre fue una tarea tediosa memorizarme el orden de todas las cosas de los espacios compartidos en casa. al final he terminado igual de maniática que ellos. seguro te diste cuenta. zapatos, blusas, pantalones y otras prendas ordenadas por colores. es irónico, porque en el departamento siempre está todo ordenado, pero la vida de la chica que lo habita es un desorden total. patas arribas. notas mentales por doquier. es como si en un laberinto estuvieran marcadas sistemáticamente todas las salidas, sin embargo se opta por seguir chocando contras los muros. 
luego de que mis padres fallecieran en aquel accidente de auto hallé una pistola hermosa en su habitación. una réplica muy buena de una harper's ferry. estaban impresas las iniciales de mi madre. lucía ugarte larrea. descubrí una nota en la caja en donde estaba: 
“para lucía, con mucho amor y balas.
gracias por matarme un poquito y resucitarme con tu cariño.”
no sé en qué nivel de romanticismo puedo categorizar un regalo así pero me agradó la pistola y la guardé como un recuerdo del amor que los unió. hace poco cumplieron catorce años de fallecidos y buscando una fotografía de los tres juntos hallé la pistola. nunca la había sacado de su estuche. esta vez la saque y del cañón de la pistola cayó una foto enrollada. era una fotografía de ellos. en argentina. atrás aparecía el obelisco de buenos aires. sonreían a más no poder. radiantes en un día soleado. marzo del 92. yo nací el 93. supongo que fui producto de una de sus tantas lunas de miel que tuvieron. pues si, soy víctima de un amor inquieto y aventurero. de un beso a la salida del colegio y unas rosas a los quince años. de una vuelta por la plaza de armas y una cena en el malecón. de una bicicleteada por la costa verde y unas películas en el excelsior. de una pasión rebelde y de corazones embriagados por tanta fiesta.
me he hecho un tatuaje. una pistola con un diseño espléndido y un significado hondo. que me recuerda también un poco a ti. porque tenías una pistola tatuada en la espalda. una magnum bien delineada y abajo tus iniciales. por eso ahora guardo dos pistolas. una que me recuerda el amor de mis padres y otra que me recuerda tu partida. una vacía y la otra con balas. ausente solamente una. la misma que decidiste dedicártela con alcohol y boleros junto a tus depresiones y pastillas en aquella historia que aún me cuesta narrar. una bala que sigue cruzando, aún, día a día, lentamente, mi pecho.


Dante, ebrio, para variar:
vamos a salir a la ciudad y entonar algunas canciones, kiara. pero tu no cantas mucho así que cantaré bajito y solo, mientras te ríes de mis gallos y mi desentonación, no importa, quiero cantar porque me relaja. pero tú siempre te ríes así que una risa más o una risa menos, da igual. 
siempre voy a recordar que me dijiste que conociste un pavo que escribe, que tiene un blog en donde publica huevadas que le pasa, porque siempre le pasa huevadas, ¿no? 
- ¿en serio le dices a la gente que tienes un blog?, ya nadie lee los blogs dante, haz otra cosa, manualidades por ejemplo.
- quizá mis textos cuenten como manualidad.
- ¿manualidad en base a reciclaje? 
siempre con el látigo en la mano. apuntando bien. sujentando bien. mirando mi espalda. ¡plash! eres tan malvada como tu cama. voy a quemar tu cama. voy a destruirla. voy a desarmarla y hacer una fogata para calentarme las manos y los pies que siempre los tengo helados. voy a hacer dibujos en tus sábanas que cuidas con dedicación y las destenderé, porque odias ver tu cama destendida, como si no te agradara destenderla estando sola y desnuda.