Un mensaje largo en el velador de mi habitación.

te has levantado con ganas de asesinar al sol
con ganas de pizza italiana fría
y de ir corriendo hasta la bajada balta
¿quién hace eso a las 3am, chico zombie?

antes de que te levantes
voy a dejarte esta nota
y una canción sonando
en tu vieja laptop

deja de cargar limones para el pisco
junto con esos poemarios viejos
deja de rayarlos ebrio
y amanecerte con tus amigos

cuando se te pase toda la resaca
buscarás alimento en la refri
te he dejado chocolate caliente
y una tortilla de espinaca

manda un mensaje cuando te hayas cambiado
y estés listo para salir a almorzar
te espero en la plaza de barranco
iremos por un menú levanta-zombies

no sé cómo terminar esto
creo que un beso y un abrazo
o mejor un te veo más tarde
valió la pena terminar bien parciales

alexa.

Algo por ahí:

vamos a ser amigos
un día de estos quizá, finalmente, lo decidas
mientras andes dando vueltas por la ciudad
revolviendo algunas camas
saliendo de madrugada de algunos edificios
vamos a ser buenos amigos
tal vez al final de la semana
despertando de tus borracheras
o en tus tardes de blues limpiando tu habitación
vamos a ser amigos
solamente amigos.

nina


Danna, con una pipa y su guitarra. No necesita nada más. Todo está consumado.

textos random
sin terminar
canciones mal escritas
humo que se distribuye
muy bien por todos los rincones
de mi habitación
y recuerdo que aún tengo
fotos por quemar
tal vez pueda darle un buen uso
a mi encendedor
esta noche

quizá pueda responder
todas las preguntas
en un pequeño viaje

me desparramo en mi piso
en mi melodía
en lo acústico de mi guitarra
y me pongo a garabatear
por todas partes
hasta que pueda dormir
y dejar de girar
este porrito es el culpable
de las ganas de salir corriendo
pero la sala no es tan grande
no hay suficiente espacio
para unas hojas arrugadas
y pucheros

podría irme esta noche
con mi mochila
y este cuaderno
a algún lugar
sé que también
has tenido estas ganas
pero te cagas de miedo

hoy voy a adelantarme
no tengo tiempo
para temas abstractos
para tu poesía
muy bien estructurada
nada de eso me sirve
ya sabes por donde
puedes meterte
esa trova barata
ese movimiento de manos
esa pose de poeta argentino
tu maldito egocentrismo
no funciona
los disfraces nunca
se verán como
la piel misma
¿podrás recordarlo?
espero que si

voy a irme ahora
nada ya de pensarlo
dos veces
ya no necesito eso
a decir verdad
nunca resultó
nunca

danna

A Sofía, porque ese "algún día", llegará

Gracias Sofía por las 3:04 a.m. aquel sábado y esta carta que fue lo último que he leído de ti. Prometo terminar pronto la novela.
"no sé cuántas veces voy borrando y escribiendo otra vez, pero mejor escribo nomas y le doy a enviar. muero de sueño. no sé qué hora es. ando sin relojes cerca. la cabeza me duele un poco. al final he podido decidir. ayer, luego de nuestra cuarta salida me pregunté si debía seguir viéndote. y he recordado todo. desde aquella vez que te vi en el concierto de 6 voltios hace años y que salías cargado por tus amigos. nunca imaginé que ibas a terminar con mi amiga. cuando ella nos presentó en trujillo, recordé tu cara de ebrio en aquel concierto y dije: "esta mierda ni cagando puede estar con mi amiga." al final, estuvieron. ironías de la vida. y por ironías de la vida, yo fui la que la consoló cuando causaste el desastre y la mandaste a volar. todo un idiota, para variar. luego te encontré en el metropolitano. para mala suerte mía. porque hoy me hago muchos reproches, estimado david. debí mandarte al carajo. pero no te responsabilizo de nada. cada uno ha bailado con su propia música y su propio pañuelo. tu cara de baboso dirigiéndose hacia mi. "¡hola!, ¿tú no eres laurie?" en mi pensaba: "no, soy maría teresa de calcuta, huevón." te dije algunas cosas que tenía que decirte. seguro lo recuerdas. parecía una chiquilla de secundaria peleándose porque a su amiga le robaron el slam. sonreíste y soltaste un: "¿dónde bajas? necesitas oír el otro lado de la historia."
ese fue uno de los momentos en la vida que debí correr, correr y no mirar atrás. pero, todo lo contrario, falté a clases, me senté en un bar y tuve una conversación con el mismo diablo vestido con saco y corbata. un diablo con cara de viejo y pinta de literato vagabundo. y te oí. oí tu otra parte de la historia. con atención. entendí que definitivamente tenías un maldito problema en la cabeza y decidí extender mi mano, porque quizá me recordabas a alguien. alguien que un día necesitó ayuda y se la negué. y otra vez, en vez de correr, opté por volver a verte. 
no sé de donde salen tantas palabras o tantas líneas. creo que tienes razón. a veces uno escribe con algunas partes del cuerpo. por ejemplo, el hígado. con mucho cariño, para ti. mi hígado tiene mucho que decirte. tal vez mis manos también. algunos puños dirigidos a tu quijada. canciones con alfileres. armas por tomar y un largo etcétera. la segunda vez que te vi fuimos a un bar en el centro. recuerdo muy bien el lugar porque habían muchos borrachos hipters cantando canciones de los panchos. empezaste a susurrar las canciones después y descubrí tu alma de borracho de cantina. borracho triste y deprimido que bebe hasta que lo boten. o hasta que se le acabe el dinero y venga un familiar a llevarlo a casa. ese eras tú. un borracho sentimental. un pseudo-escritor deprimido por su pasado. terminamos conversando en barranco. frente al mar con un frío terrible.  me abrazaste y fue lo único bueno que hiciste esa noche. porque realmente me moría de frío.
-¿por qué serás tan idiota david? 
-no creo que sea una pregunta que pueda responder
cinco de la madrugada. el bus que no llega. no sé cómo terminamos tan lejos de nuestras casas. se me vino a la cabeza una línea de 'los gallinazos sin plumas'. "las personas que recorren la ciudad a esta hora parece que están hechas de otra sustancia, que pertenecen a un orden de vida fantasmal." eso éramos. fantasmas oliendo a cerveza y ron. y yo que odio el ron. y a ti que te encanta la cerveza. sin duda alguna, esa noche, fue la noche de las malas combinaciones. ese día supe que eres el tipo de personas con la cual puedo pasar hablando toda la noche y no me aburre o me dan ganas de irme. he pensando mucho en eso antes de escribir esta carta. luego vino un paseo por chorrillos. nunca me había subido a un bote de pesca. "no es el mar, señorita, es la mar, porque es mujer." me llevé algunas lecciones a casa aquel día. no sentí mareos o náuseas. fue relajante sentir el movimiento de las olas a través del botecito y el atardecer gris y frío. la fiesta de olores. mar. sal. pescado. madera. el aire llevándose mi cabello. la radio del pescador. descubrí que el mar te relajaba, y descubrí también que me relajaba, porque no quise regresar a la costa, por mi me quedaba horas e iba a las islas que estaban más allá a hacer una fogata y toca la guitarra. el café con pisco vino bien luego. en el bar se oía la voz de celso piña y cafe tacuba y creo que fue una señal, un aviso, una premonición, etc. sentí que fue el regreso a casa más largo que he tenido.
"(...) estoy contigo aunque estés lejos de mi vida, por tu felicidad, a costa de la mía." 
al final, he decidido. no es sano volverte a ver. no es correcto. no es la primera vez que te pasa, me lo comentaste. que te gusta la amiga de tu ex. no quiero formar parte de otra historia con un final fatal o simplemente de tu morbo. no quiero perder una amistad por un capricho tonto y sin horizonte. a pesar de lo que te dije, hace unos días, doy ese paso al lado que tanto hablamos. que al final dijimos uno de los dos lo daría. por el bien colectivo o quizá por ese "algún día". pero por encima de todo, por mi paz. espero que puedas entender la profundidad de un lazo amical. quizá no lo hayas tenido hasta ahora, sin embargo, deseo que conozcas o experimentes ese tipo de amistad en un futuro cercano. 
me despido de ti, loco de mierda. no hagas lo que siempre haces, por favor. desesperarte. embriagarte. tirarte cajetillas de cigarrillos y no dormir. pensar las cosas más de la cuenta. salir a correr en la madrugada (si lo haces, abrígate). no te pelees. no tires tus almohadas por tu ventana. no rompas nada. no dañes a nadie. báncatela, porque no todo es suma en esta vida, a veces es necesario restar. todo está y va a estar bien. esto tenía y tiene que ser así.
cuídate mucho y no dejes de escribir. 
te quiere, laurie.
Un correo electrónico a las 3:46 a.m. 24 meses después de nuestra última conversación.

A Victoria

yo soy una chica mala
la que se mete con chicos que tienen novia
con hombres que tienen esposa
con tipos que andan enamorados de otra
la que tiene su pipa y fuma rico, la que no habla de amor
la que sale de madrugada con la ropa húmeda
aquella que para dormir cuenta historias de allan poe

soy esa chica malvada
la que no presentarías a mamá
tampoco a tus hermanas
porque tengo el demonio dentro
porque te guío por la senda del mal
porque a mi lado terminaríamos
en el lago de fuego y azufre

soy la niña traviesa escondida en el armario
la que se come tu almuerzo y tu cena
esa tipa oscura con tacones altos
que lee todas tus cartas hasta quedarse dormida
soy la doncella diabólica en tu libreta
esa rufiana guapa de tu cuento
un cuento que aún no puedes terminar

yo soy tu pequeña maléfica
la chica rockstar de quilca
la muchacha que se deja quitar la ropa
aquella que huele a cigarrillos y ron
la de los jeans rotos y uñas violeta
la que no le importa lo que diga el resto
la que baila hasta que amanezca

yo soy tu chica mala favorita
lo sé, lo he leído en tu mirada
a ti tampoco te importa lo que digan
por eso caminas con tu chica mala
a todos los rincones de esta ciudad
porque la vida es así, maliciosa
y solamente queda disfrutar.