Dejamos encendidas las luces
hasta el final del verano,
hice de mis manos
un hogar para abrazar tus miedos
te coloqué en un lugar en donde
podía verte desde cualquier lado
podía verte desde cualquier lado
y cuando la marea subió
recordé que había oído tu alias
en historias de corsarios y piratas,
supe que en inviernos pasados
también había maldecido tu nombre.
también había maldecido tu nombre.

