Intenta con moverte de lugar
ese es el primer paso.

Por ejemplo
moverte al otro lado de la habitación
sentarte en el piso un rato
ir al segundo piso
tirarte en la cama o el sofá.

Moverte
vas a ver lo bien que siente
no tienes que explicarle nada a nadie.

Solo muévete de lugar.
Dejamos encendidas las luces
hasta el final del verano,
hice de mis manos
un hogar para abrazar tus miedos

te coloqué en un lugar en donde
podía verte desde cualquier lado

y cuando la marea subió
recordé que había oído tu alias
en historias de corsarios y piratas,
supe que en inviernos pasados
también había maldecido tu nombre.
Hoy escribiste, solo para recordarme que la estás pasando mal, solo para notificarme que también es difícil para ti. Quieres dejar claro que la vida se quedó varada en algún lugar de una ciudad imposible. Yo también llegué a otro destino pero por una ruta distinta. Aquella que decidimos no compartir por ir en búsqueda de eso que, diferenciadamente, necesitábamos.

Al igual que tú, en este punto, también he asegurado que tomamos la mejor decisión.
Tengo que escarbar en mi memoria
para ponerme a escribir.

Tengo que sacudir la caja
de mis recuerdos
para armar una frase
una oración
terminar un párrafo.

Tengo que recordar el color de tus vestidos
tus manos moviéndose por aquel presente

ahora convertido en un pasado
difícil de sobrellevar.
Se me va la vida
esperando que tomes tu lugar
que acomodes de una vez
tu futuro en mi sala.

Se me está yendo la vida.