Por si lees esto, Alicia, un beso a la distancia.

hace tiempo que quería escribir esto, pero las últimas semanas han transcurrido llenas de reuniones y talleres y cursos, que me han dejado sin tiempo para sentarme y escribir de lleno. en realidad, esto lo redacté dos semanas luego de que kiara se fuera del departamento. lo escribí en borrador y he decidido terminarlo hoy, 8 de marzo, el mismo día que me propuso ser su novio hace un año.

las veces que me han preguntado: ¿cómo es kiara? siempre me he sentido en una encrucijada, porque hace más de un año que conozco a esa mujer y solo puedo responder: "es asombrosa". y no pasa porque la haya llegado a conocer poco u otro asunto equis, sino porque kiara es tan multi-todo, sin embargo, kiara no es ninguna de las palabras con las cuales la he descrito todo este tiempo. ¿entonces, por qué deberías de casarte con ella?, empezaremos con algo sencillo. voy a crear un perfil general de kiara, tras la experiencia de haber compartido más de 412 días con ella.

kiara, para mi, siempre fue y será una chica de los 70s'. te enamorarás de ella fácilmente, a mi me tomó un día. viste bien. viste como se le plazca, como se sienta cómoda y no le importa lo que digan los demás. un día la puedes ver con un vestido floreado a lo minnie riperton y al otro con una casaca a lo joey ramone. la noche que la conocí no pude dejar de pensar en ella, ni dejar de escribir sobre ella, es posible que también tengas esos efectos.

kiara siempre fue ordenada en nuestro hogar. camisas, ahí, pantalones aquí, polos allá. lo mejor del día era empezar con kiara asomándose por la habitación con un té caliente. siempre te sorprenderá, no tengas duda de eso. es habilidosa. sencilla. amorosa. es de las mujeres a la cual le darías cualquier receta y la haría.

le encanta leer. le gusta su profesión. oye de todo un poco, pero le gusta más el indie, y baila como no tienes idea. la primera vez que la vi bailar solamente quería sentarme y verla girar en la pista. es increíble lo sensual que puede ser solamente soltándose el cabello. le gustan los postres, así que si un día te apareces trayendo alguno, serás recompensado.

es el tipo de mujer que puede hacerte girar en un minuto y frenar al llegar el segundo minuto. no es la mujer que duerme abrazada a ti pero si la que se levanta y te apachurra como un osito de peluche. vas a ahorrar en el peluquero, pues kiara también tiene conocimientos de peluquería. hay días que extraño sus perfectos dedos tras mis orejas mientras me afeitaba la cabeza.

kiara te hará reír más que tu serie de comedia de la semana. te hará transpirar más que una hora de cardio. te inyectará dosis perfectas de buen vivir y te calmará más que una sesión de yoga. al finalizar el día, solamente vas a desear quedarte en su regazo, admirándola. sin duda alguna, sería una increíble madre.

y para terminar, es guapa. kiara tiene un cuerpo cautivador. unas manos delicadas pero que transmiten fuerza y paz. unos ojos de gato encantadores y unos labios trazados perfectamente. en su pecho siempre habita un cariño chispeante. kiara cuadra muy bien en la frase: "nunca conoceré a alguien como tú". te darás cuenta al instante que todos estos atributos que detallo son totalmente ciertos.

hace un año, exactamente, tenía todo planeado. tenía el día, el lugar, la cena preparada y la noche más "romántica" para pedirle que sea mi novia. kiara me sorprendió con una llamada dos días antes. era la primera vez que una mujer invertía los papeles en un caso así. la cena se celebró igual, pero esta vez como pareja. cuando le conté a mi psicóloga lo sucedido, solo se rió y dijo: "pues listo, te ha ahorrado los nervios hombre". irónicamente, kiara siempre me alteró estupendamente mi sistema nervioso.

para tu suerte, querido lector, kiara no volverá, pero es probable que la encuentres tú y puedas iniciar tu propia historia con ella. es viable que algún día la halles en alguna parte de esta ciudad y con el tiempo llegues a pensar las mismas cosas que yo he escrito en este publicación. así que si tú tienes esa oportunidad, cásate con kiara. cásate con mi ex.

A Consuelo

en los meses de algún verano que estuve viviendo en cartavio, luego que mi madre se cansara de verme en casa holgazaneando antes de las clases, conocí una plaza hermosa frente a la casa en donde vivía con mis abuelos. era una plaza mediana con árboles enormes y bancas de cemento que siempre al mediodía quemaban. una imagen de la virgen de la puerta en el centro de la plaza, patrona de la ciudad, acompañada habitualmente de flores que doña dina cambiaba interdiario. eran días divertidos, de hueveo, pichangas y jodas a los vecinos.

desde los viernes hasta los domingos la plaza se llenaba de cartavinos, en su mayoría personas de edad, que se juntaban a comentar las noticias de la semana, algún chisme del barrio o suceso que pasó en la ciudad o en la fábrica de azúcar. la mayoría, acompañado de sus perros. por lo general eran schnauzer o labradores, pero afuera de la plaza estaban ellos. los callejeros. los perros del pueblo. los que rompían bolsas y olfateaban en los tachos municipales. esos que mendigaban afuera de los bares o restaurantes un poco de comida. los mismos que se hacían tu amigo si tenías algo comestible en las manos.

me agradaba la plaza cuando todos se iban y solo quedaban ellos. la abuela me mandaba a comprar algunas cosas al mercado y al pasar por la plaza siempre me seguía uno. le decían lucho. era mi escolta en el recorrido de ida y vuelta, y siempre conseguía que le diera una o dos tostadas del lonche de la abuela, a la cual mentía diciéndole que me comí un par en el camino. lucho se volvió mi pata, siempre rondaba afuera de la casa de la abuela, esperando algún hueso o alguna porción de arroz del día. a veces me acompañaba a las pichangas y esperaba atrás del arco y corría detrás de la pelota cuando esta se iba. menos mal nunca nos reventó una. ¡lucho, lucho, luchiiiito! y aparecía con la cola loca y la lengua afuera, poniendo sus patas en mi pantalón y ladrando contento. lucho nunca se olvidaba de visitar la plaza a pesar de siempre estar por la casa de la abuela. era un perro organizado y recordaba a su mancha perruna que siempre la esperaba por las tardes. lo veía volver ya en la noche y se tiraba a mis pies mientras escribía en la libreta. ¿ha sido un buen día, eh lucho? parecía acentuar con el hocico lleno de pan mojado.

los fines de semana venía panchito. era un can audaz. patas cortas y orejas largas. le gustaba olfatear a los borrachos de las bancas, y si tenían el emoliente o el pan recién comprados, se los llevaba corriendo hasta una esquina. desde ahí miraba si se levantaba la víctima o no. luego, con descaro total, se ponía al lado del borracho y le hacía cariño en las manos. era la culpabilidad del robo matutino. si veías a un borracho y tenía un perro a su lado, ese era panchito. al parecer le gustaba el olor de ron con pepsi o cerveza. un día vi a panchito a mi lado mientras estaba sentado en una banca de la plaza, lamiendo un líquido de una botella en mis manos. al rato puso su cara en mis piernas y empezó a ladrar desafinado. fue una resaca canina compartida.

algunos días veía a un par inseparable, les puse chirigoto y chirigote, dos perros con rasgos de labrador, siempre con algo de barro en las patas. eran medios devotos de la virgen de la puerta. siempre se ponían al lado de la efigie en el centro de la plaza, y no se movían hasta alguna señal de comida a los alrededores. se llevaban bien con los demás perros y le hacían la guardia a doña dina cuando cambiaba las flores. sorpresivamente, les caía comida. como de milagro.

habitaba también por los alrededores, el chato, llegaba en la tarde, a tomarse una siesta bajo el sol. era el engreído de las doñas del mercado que tenían sus puestos de menús. ponía su cara de perro bueno y se convertía en el amo de las sobras. tenía un temperamento de aquellos. no se llevaba bien con lucho, ni con don panchito, porque se unían para quitarle la comida de las doñas. un día el chato se achoró y les hizo frente. hubo tremendo escándalo en el mercado que a la semana pusieron un cartel que prohibía el ingreso de perros al mercado. toda la mancha canina anduvo rondando por ahí, lamentándose por la nueva norma. no volví a ver al chato otra vez por la plaza.

llegaba febrero y con ellos los carnavales. era habitual ver perros mojados andando por ahí. sacudiéndose en los jardines. jugando con los niños del pueblo. ladrando a los heladeros. desparramados en alguna vereda entregados al atardecer y al olor de la caña de azúcar. yo me sumaba a la vagancia de verano y luchito también. tirados en la alameda comiendo chupetes y leyendo a turguénev. desde lima llamaban: ya es hora de volver, dante. la capital significaba en ese momento: aburrimiento, útiles escolares y una casa sin perros (y es que a doña marucha no le agradaban los pelos), es decir, regresar a lima, era mi ascenso al calvario.

el día que regresé, mientras esperaba en el bus, vi a mis abuelos despidiéndome en el terminal y al lado, a mis queridos amigos luchito y panchito, con unas caras que decían: baja, dan, vamos a pelotear con los del otro barrio, esta vez les ganaremos, apura. les hacía adiós con las manos a los abuelos y a la comitiva perruna que me despedía. ellos corrían tras el bus ladrando fuerte y aullando. yo quería bajarme y quedarme con ellos, todo el verano, todo el invierno, todo el año. comiendo cremoladas y escribiendo, tirado al sol, como un perro en la plaza.

 Camila, desde lejos. Gracias por seguir compartiendo.
a veces tengo pensamientos extraños cuando me levanto. trato de sacarlos de mi cabeza para no sentirme una hija de puta. hay días que me levanto a las 3am o a las 4am o simplemente duermo a las 5am y a las 8am tengo que ir a trabajar. me paso el día zombie, escuchando canciones que me despierten. escribiendo en hojas en blanco para desbloquearme y así extrañar menos mi cama y a mi gato.
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quisiera que vayamos a la cafetería de ese viernes en miraflores y hablar tontería y media o joder a las personas que pasan por ahí. mira tú, un año más y seguimos enviándonos correos como viejos. como dos tipos que no conocen el whatsapp o el facebook, sin embargo, esto se ha vuelto una tradición amical. una costumbre casi romántica. una manía uraña. una forma de catarsis a la distancia. porque sé que responderás, así pasen semanas, sé que responderás. 
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hace poco estuve comprando libros, me llevé a casa uno de zizek: 'viviendo en el final de los tiempos', creo que te gustaría, es un poco de capitalismo, crisis ecológica mundial y revolución biogenética. creo que zizek la lanza rico, porque se mete unas voladas interesantes, por algo es el filósofo más peligroso de occidente. voy a conseguirlo en pdf y te lo enviaré como regalo de verano. 
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a veces extraño mi casa, es irónico que ahora vivas a unos cinco minutos de ahí. sé que eres feliz viviendo en ese departamento. siempre quisiste vivir cerca al mar y ahora estás a unos pasos, codeándote con artistas y escritores. hace unos días leí por ahí: "y es que en lima no puedes ser escritor y no vivir en barranco". imagínate, ahora vives en barranco, te falta publicar tu novela o publicar todos esos relatos que me mandas adjuntos y que son muy buenos y no sé por qué no los publicas. creo que te falta confiar más en lo que produces. en lo que escribes. en ti. 
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sobre pato, tenías razón, es un mentiroso. descubrí que las cartas que me enviaba, se las enviaba a otras minas. debí hacerte caso. tienes un detector para hijos de puta increíble. ¿cómo te va con eso? ¿suena a cada rato en tu cabeza? es broma. sé que andas volviendo al buen camino. sé también que la extrañas. si kiara, algún día vuelve, ya sabes lo que tienes que hacer. menos palabras, más acciones, querido. como te dice sandra: todo está en tu cabeza, dante, todo está en tu cabeza.

Mírate al espejo
mírate en lo que te has convertido
ebrio irracional
mírate atentamente
mira tus rasgos
todas tus cicatrices
nadie va a venir a salvarte
esta vez estás completamente solo
tú mismo tendrás que escalar
ninguna persona mostrará compasión
¿qué carajos vas a hacer?


¿estás oyendo esa canción?
¿la oyes en tu cerebro verdad?
te inunda la cabeza
te despedaza
ya se acabó el ron con pepsi
¿qué vas a hacer?
¿quieres salir a correr?
quieres morir
eso quieres ¿no?
demasiadas líneas en tu cabeza
agrega cuadros
y jódete todas las neuronas
¿vas a hacerlo por mi?


siente el sabor al sal
las piedras que caen encima tuyo
el charco de sangre
demasiada basura
a tu alrededor
empieza a llenar
tus bolsillos
de paciencia
no aprendes aún a esperar
recuéstate y recárgate
¿quieres?
no hay otra invitación rondando
así que no tienes otra opción
hazlo por ti.


la mano que tiembla
luego de asesinar
el desierto en la garganta
no es momento para despertar
la resaca sabe a sal

pierdo el asco
no me hables del día
apaga la televisión
no oigas la radio
desconecta todo

estoy a punto de una explosión
demasiada tiza en la cabeza
la nariz me va a sangrar
recordé que estuve rodando
hay una casaca tirada en jirón camaná

la bestia se ha hinchado
los ojos andan queriendo bailar
ibuprofeno con ron para la migraña
pan con pollo y emoliente para resucitar
luego agua, mucha agua

y si no hay
la opción es buscar mar
ya no se va a trabajar
el descenso es obligatorio
hay que lanzarse y aparecer en china.